Old Trafford en llamas: La salida de Amorim no cambia nada ante el Brighton
Nueva decepción en el 'Teatro de los Sueños'. El Brighton elimina al United de la FA Cup (1-2) y demuestra que el problema va más allá del banquillo.
Si alguien pensaba que el despido de Rúben Amorim iba a ser la varita mágica para los problemas del Manchester United, el partido contra el Brighton fue un baño de realidad helada. El United cayó 1-2 en Old Trafford y se despide de la FA Cup en la tercera ronda, algo que no ocurría desde hace más de una década.
Un United sin rumbo
Darren Fletcher, ahora como interino tras la salida del portugués hace apenas unos días, no pudo evitar lo que ya parece una costumbre en este equipo: colapsar ante un rival tácticamente superior. El Brighton llegó al "Teatro de los Sueños" con un plan claro: presión alta, transiciones rápidas y explotar la fragilidad defensiva de un United que sigue sin encontrar su identidad.
El resultado no fue un accidente ni una mala tarde. Fue el reflejo de dos equipos en momentos radicalmente distintos. Mientras el Brighton ejecutó con precisión cada fase del partido, el United mostró los mismos síntomas de siempre: falta de estructura defensiva, desconexión entre líneas y una excesiva dependencia de acciones individuales para generar peligro.
La "Ley del Ex" golpea de nuevo
Para echar más sal a la herida, fue Danny Welbeck —un hijo pródigo de la academia del United— quien anotó el gol decisivo en el minuto 64, poniendo el 0-2 tras el tanto inicial de Brajan Gruda. Welbeck, que ya acumula 8 goles ante su ex-equipo a lo largo de su carrera, no celebró con euforia, pero su fútbol habló por sí solo. A sus 34 años, sigue siendo un jugador inteligente, que sabe leer los espacios y aparecer en el momento justo.
Un final que lo dijo todo
El gol tardío de Benjamin Sesko en el 85' dio una falsa esperanza a la grada de Old Trafford, que llevaba minutos en silencio. Pero la expulsión del joven Shea Lacey por doble amarilla en los minutos finales terminó de enterrar cualquier opción de remontada, dejando al United con diez hombres y sin argumentos.
Que un equipo como el United caiga eliminado de la FA Cup en la tercera ronda, en casa, ante el Brighton, no es una noticia menor. Es un síntoma de una crisis que lleva años enquistada y que ningún cambio de entrenador ha logrado revertir.
¿El problema es el banquillo o el vestuario?
Con Amorim fuera tras sus roces con la directiva y resultados insatisfactorios, el United se queda sin entrenador en plena temporada y fuera de las copas domésticas en enero. La pregunta que todos se hacen en Manchester no tiene una respuesta sencilla: ¿era Amorim el problema, o es el club el que es inentrenable?
Los datos apuntan a lo segundo. Desde la marcha de Sir Alex Ferguson en 2013, el United ha pasado por Moyes, Van Gaal, Mourinho, Solskjær, Rangnick, Ten Hag y Amorim. Ninguno ha logrado devolver al club a la élite de manera sostenida. En algún momento, el patrón deja de ser coincidencia.